El IRPF para empleadores y empleados del hogar

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Con la entrada en vigor de la Ley 27/2011 de 1 agosto sobre Actualización, Adecuación y Modernización del Sistema de Seguridad Social, comenzaron a surgir muchas dudas acerca de la declaración y pago del Impuesto Sobre la Renta de las Personas Físicas, tanto por parte de los empleadores, como de los empleados del hogar.

¿Een qué se diferencian los empleados del hogar del resto de las y los trabajadores?. Se trata de personas que, como parte de una relación laboral especial establecida con el titular de un hogar familiar, visto como empleador, desarrollan tareas domésticas que pueden ir desde el cuidado del hogar o de los miembros de la familia, hasta labores de guardería, jardinería y conducción de coches.

La contratación de los empleados del hogar se rige por el Real Decreto 1620/2011, de 14 de noviembre, que regula la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar, la cual se encuentra en vigor desde el 1 de enero de 2012, y por el Real Decreto-ley 29/2012, de 28 de diciembre, de mejora de gestión y protección social en el Sistema Especial para Empleados de Hogar.

Obligaciones fiscales del empleado del hogar

Los empleados de hogar -que realizan funciones de niñera, cuidador de personas mayores,  o de asistenta de hogar- así como cualquier otro trabajador, tienen obligaciones fiscales. Sin embargo, cuando un particular contrata servicios domésticos, no está en la obligación de practicar retenciones a estos trabajadores.

El caso sería distinto si los mismos fueran contratados por una empresa. El hecho de que los empleadores no realicen retenciones, no quiere decir que se los empleados del hogar estén exentos de hacer la declaración de la renta de manera oportuna.

Según la norma, solo están obligados a declarar el IRPF todos los contribuyentes españoles, menos los que hayan percibido rentas procedentes del rendimiento del trabajo personal, iguales o inferiores a 22.000 euros anuales.

Si los rendimientos procedieran de más de un pagador, llegando a sumar más de 1.500 euros, o si el pagador no está obligado a retener, el límite en este caso será de 12.000 euros anuales, por lo que los empleados de hogar deberán rendir declaración dependiendo del salario que devenguen.

Deducciones autonómicas para los empleadores

En lo que respecta al empleador, este no podrá deducir los pagos que hace a los empleados del hogar de su declaración de la renta, ya que los salarios y/o gastos ocasionados por o para estos trabajadores no son desgravables, aunque existen deducciones autonómicas en el IRPF por ayuda doméstica, que deben ser comprobadas por la respectiva oficina de la Agencia Tributaria.

En la  Comunidad Autónoma de Andalucía, por ejemplo, podrá deducirse de la cuota íntegra autonómica el 15% del importe satisfecho a la Seguridad Social correspondiente a la cotización anual de un empleado o empleada, en la parte que corresponda a la cuota fija por cuenta del empleador, con un límite máximo de 250 euros anuales.

El beneficiario o beneficiaria será la persona titular del hogar familiar, siempre que constituya su vivienda habitual y que conste en la Tesorería General de la Seguridad Social por la afiliación en Andalucía, al régimen especial de la Seguridad Social de empleados del hogar.

Para ello deberá concurrir cualquiera de los siguientes requisitos en la fecha del devengo del Impuesto:

  1. Que ambos cónyuges o integrantes de la pareja de hecho, inscrita en el Registro de Parejas de Hecho de la Comunidad Autónoma de Andalucía, sean madres o padres de hijos que formen parte de la unidad familiar, y que ambos perciban rendimientos del trabajo o de actividades económicas. En este supuesto, podrá aplicar la deducción la persona titular del hogar familiar o su cónyuge o pareja de hecho.
  2. Que los contribuyentes sean madres o padres de familia monoparental y perciban rendimientos del trabajo o de actividades económicas. Tendrá la consideración de familia monoparental, la formada por la madre o el padre y los hijos que convivan con una u otro y que reúnan alguno de los siguientes requisitos:
    • Hijos menores de edad, con excepción de los que, con el consentimiento de los padres, vivan independientes de éstos.
    • Hijos mayores de edad incapacitados judicialmente sujetos a patria potestad prorrogada o rehabilitada.

Tanto en el caso de cónyuges o parejas de hecho, como en el caso de familias monoparentales, deberá hacerse constar en la Declaración las cantidades satisfechas en el período impositivo por concepto de cuota fija en el régimen especial de la Seguridad Social de empleados del hogar y el Código de Cuenta de Cotización del empleador.

 Deducciones en otras comunidades

En la Comunidad Autónoma de Castilla y León se establece el mismo porcentaje aplicado en la Comunidad Andaluza, con el límite máximo de 300 euros, por las cuotas a la seguridad social de empleados del hogar, mientras que en Murcia la deducción se concede por gastos de guardería de hijos menores de 3 años.

Por su parte, en la Comunidad Autónoma de Galicia, el cuidado de hijos menores de entre 0 y 3 años, a cargo de empleados del hogar o en guarderías, genera una deducción del 30% de las cantidades satisfechas, con un límite máximo de 400 euros. En Asturias, los contribuyentes podrán aplicar la deducción de 113 euros por gastos de hijos de 0 a 3 años en centros de cuidado.

En otras comunidades son desgravables actividades relacionadas al cuidado del hogar y de familiares, aunque sin remuneración. La Generalitat Valenciana ofrece una deducción de 153 euros por la realización de labores no remuneradas en el hogar por parte de uno de los cónyuges, cuando solo uno de los miembros de la unidad familiar perciba beneficio económico, así como por gastos de guardería y custodia de hijos menores de 3 años.

Los contribuyentes aragoneses, en tanto, podrán aplicar una deducción del 10%, con el límite máximo de 4.800 euros anuales, por el cuidado de personas dependientes. En Castilla La Mancha, la deducción es del 7,5%, con un límite máximo de 9.040 euros, por el cuidado de ascendientes con más de 75 años. Si eres empleada doméstica, niñera, cuidador de personas mayores, chofer, jardinero, o empleador, ya sabes lo que tienes que hacer.