Beneficios de la “Ley de Dependencia” para cuidadores no profesionales

Cuidadores no profesionales
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La existencia de los cuidadores no profesionales está más que justificada. Aproximadamente un 5% de la población, lo que equivaldría a 2 millones de personas, de unos 46 millones de habitantes, sufren algún tipo de discapacidad funcional y requieren ser asistidas de alguna manera para poder realizar sus actividades cotidianas.

Ante la falta de recursos para contratar personal especializado, ha surgido la figura de los cuidadores no profesionales de personas dependientes. En sus manos está la ardua tarea de ayudar a los mayores de 65 años para que puedan desenvolverse en su vida diaria, adaptándose a las limitaciones derivadas de sus padecimientos.

Por lo general, estos cuidadores no profesionales, que en su gran mayoría son mujeres de mediana edad y familiares de la persona dependiente, no reciben pago alguno por esta labor que conlleva a esfuerzos, no solo de tiempo y emocionales, sino también económicos.

Ley de Dependencia

Para paliar esa situación, el gobierno activó en el año 2007 la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, conocida popularmente como “Ley de Dependencia”, a fin de configurar un nuevo desarrollo de los servicios sociales del país. Esta es la base para determinar un marco estable de recursos y servicios para la atención a la dependencia.

La ley regula las condiciones básicas de promoción de la autonomía personal y de atención a las personas en situación de dependencia mediante la creación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), con la colaboración y participación de todas las Administraciones Públicas.

Además establece un nivel mínimo de protección, definido y garantizado financieramente por la Administración General del Estado, así como un segundo nivel de protección, mediante la cooperación y financiación entre la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas, que además podrán fijar un tercer nivel adicional de protección a las y los ciudadanos.

No obstante, con la entrada en vigor del Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, algunas cosas cambiaron y se generaron muchas dudas. ¿Cuál es la situación actual de los cuidadores no profesionales de dependientes?, ¿qué beneficios se obtienen a través de la Ley de Dependencia?.

Ayudas económicas para cuidadores  

Gracias a la “Ley de Dependencia”, los cuidadores no profesionales tienen derecho a recibir ayudas económicas en caso de que tengan que abandonar parcial o totalmente sus empleos para dedicarse a esta actividad. Esta medida es de carácter excepcional y solo es aplicable si el cuidador no puede acceder a otras prestaciones.

Las solicitudes de ayudas económicas para cuidadores no profesionales se deben gestionar ante la oficina de Servicios Sociales de Atención Primaria del ayuntamiento de residencia, y será necesario presentar, además del DNI y el certificado de empadronamiento, un informe que acredite el estado de salud de la persona en situación de dependencia.

La cuantía de las prestaciones económicas se acordará por el Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, para su aprobación posterior por el Gobierno mediante Real Decreto. Estas dependerán de la capacidad económica del beneficiario.

Formación y cualificación de cuidadores

Por otra parte, el Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia promoverá acciones de apoyo a los cuidadores no profesionales que incorporarán programas de formación, información y medidas para atender los periodos de descanso.

Los poderes públicos, en cumplimiento con lo que demanda esta normativa, promoverán los programas y las acciones formativas que sean necesarios para la implantación de los servicios que establece la Ley.

Se fomentará la colaboración entre las distintas Administraciones Públicas competentes en materia educativa, sanitaria, laboral y de asuntos sociales, así como de éstas con las universidades, sociedades científicas y organizaciones profesionales y sindicales, patronales y del tercer sector, para garantizar la calidad del sistema.

Alta en la Seguridad Social

A través de la “Ley de Dependencia” también se promueve la inscripción de los cuidadores no profesionales de personas dependientes en la Seguridad Social en régimen de convenio especial. El gobierno determinará los requisitos y procedimiento de afiliación, alta y cotización.

A partir del Real Decreto-ley 20/2012, las cotizaciones de la Seguridad Social de los cuidadores no profesionales de dependientes, que eran asumidas por el Estado, pasaron a ser costeadas por ellos mismos, a través de un convenio especial voluntario.

Debido a esto, así como a la reducción de un 15% en las ayudas, hasta noviembre de 2016 el 94% de los cuidadores no profesionales de personas dependientes se había dado de baja en la Seguridad Social.

Pese a no ser categorizados como profesionales, los cuidadores familiares no titulados pueden cotizar para jubilación, incapacidad permanente, y prestaciones de muerte y supervivencia, derivadas de accidente o de enfermedad, pero no para prestación por desempleo ni tampoco para incapacidad temporal.

El cuidador podrá mantener la base de cotización del último ejercicio en dicha actividad si ha tenido que dejar una actividad por cuenta ajena o por cuenta propia por la que ha estado incluido en la Seguridad Social, para dedicarse a la atención de la persona dependiente.

Para calcular el importe mensual será necesario aplicar a la base mínima de cotización, que para el 2017 se ubica en 825,60 euros, un tipo del 28,30% con la aplicación del coeficiente reductor vigente (0,77%). Si el cuidador no presta sus servicios a tiempo completo, la base se puede reducir en proporción al tiempo dedicado, sin que pueda ser inferior al 50% de la base mínima.