4 consejos para cuidar al mayor

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Las personas mayores necesitan, además de mucha atención, amor y paciencia para tener calidad de vida. Tanto los familiares que están a su alrededor, como los cuidadores que puedan estar a cargo de ellos, deben hacer todo lo posible para mantener su estado emocional en óptimas condiciones. Un abuelo o abuela feliz tiene ganas de vivir, por tanto, se preocupa por su salud y hace caso a lo que se le indique, siendo esto altamente beneficioso, no solo para ellos propiamente, sino para su entorno.

El sentido de la utilidad

Para fomentar y mantener esa actitud, los especialistas recomiendan hacerlos sentir que son útiles y que, a pesar de la edad o condición de salud, si no es limitativa, todavía pueden aportar ideas, con lo cual aumenta su autoestima. Es necesario, en ese sentido, preguntarles qué desean hacer, o cómo quieren que se hagan las cosas que están asociadas a ellos, y tratar de tomar en cuenta, en la medida de lo posible, sus opiniones y deseos, siempre y cuando estas no atenten contra su integridad física. Nada debería ser impuesto, eso no beneficia a los familiares ni al cuidador, y mucho menos al propio adulto mayor.

Prevenir la sensación de soledad

La soledad permanente no es buena consejera en ningún momento de la vida. El contacto permanente con los seres queridos, hijos, nietos, sobrinos, es bueno para el adulto mayor, ya que fortalece el núcleo familiar y les hace sentir importantes. Pero ellos también necesitan relacionarse con otras personas de su misma generación. La visita de algún amigo, hermano o pariente contemporáneo, les permitirá desahogarse y desenvolverse en un escenario de mayor comprensión. Asimismo, un paseo por la plaza, donde por lo general suelen reunirse los abuelos, o algo tan sencillo como llevarlos al quiosco a comprar el periódico, una revista, etc., les hará sentirse activos, y con ello asumirán una actitud positiva.

Tratarlos como adultos y personas útiles

Trátelos como adultos. No los regañe ni les grite, tampoco los critique o reproche como si fueran niños. Aunque en algunos casos lo parecen, en realidad no lo son. Este tipo de acciones suelen ser interpretadas por ellos como una ofensa o falta de respeto, y hasta pueden llegar a causarles vergüenza y humillación, sobre todo cuando se cometen delante de otras personas, bien sea un familiar o extraños. Hable con ellos pacientemente, con sinceridad, desde el corazón, y acláreles el porqué de las cosas. Eso facilita la comprensión.

Proporcionar estímulos para su atención

Muchas veces se piensa que a los adultos mayores les falla la memoria y, aunque puede ser factible, hay casos que responden a problemas de atención, por ello también es necesario propiciar en ellos el estímulo cognitivo. Ponerles a pintar cuadros que representen una estación del año, por ejemplo, fomenta la creatividad y además ayuda a mantener la orientación temporal, la atención y la motricidad fina. Intentar resolver sopas de letras, crucigramas y otros pasatiempos o juegos de mesa, también es de gran ayuda para mantener la mente en forma, lo mismo que fomentar conversaciones y actividades de diversa índole que demanden pensar.